Aunque a primera vista parece un cuento de fantasía, un profesor ha inventado un árbol capaz de producir ¡40 frutas diferentes!, entre ellas ciruelas y cerezas. 

El profesor de Arte de la universidad estadounidense de Syracuse, Sam van Aken, ha declarado que su obra es una manifestación artística con la que pretende abogar por la preservación del medio ambiente y transmitir un compromiso científico. 

El "árbol Frankenstein" demora cinco años en desarrollarse lo suficiente para insertar los 40 injertos que lo componen. El resultado, aún prematuro, será un espécimen colorido, multifrutal y absolutamente extraordinario. Su primera realización, que exhibe como testimonio de su experimento, se conserva en un perfecto estado. Durante las épocas de frío simulará ser un árbol usual, pero con la llegada de la primavera descubrirá sus flores, tiñéndose de pintorescos tonos blancos, rosados y pasteles. 

El profesor denomina su invención como "escultura a través de injertos" y dice que su siguiente meta es crecer "el árbol de las 100 frutas". 






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